Este aparato se utiliza para medir la potencia de los coches y motos. Por medio de esta máquina podemos medir la potencia, velocidad y aceleración de los vehículos sin necesidad de salir a la carretera. Todo esto lo conseguimos por medio de una simple operación.
El banco de pruebas lo componen unos rodillos y un ordenador. El coche o la moto se ponen encima de los rodillos y se ponen en marcha. Por medio del freno que tienen los rodillos se calcula la potencia. El ordenador guarda la información que recibe por medio de las ruedas y los rodillos. En principio la potencia máxima que puede medir son 500 caballos. Lo más destacable de esta máquina es que lo pueden utilizar vehículos de tracción a las cuatro ruedas (Audi, Subaru, WRC...). Este banco de potencia es el único de los alrededores, por ello creemos que tendrá un gran éxito en nuestro entorno.